viernes, 21 de diciembre de 2012

A PROPÓSITO DE TITO Y LA SANIDAD

Al entrenador de este Barça de récord , Tito Vilanova, le han operado de un cáncer y , parece, con éxito. 

Ahora, toca tratamiento y rehabilitación y, en cuanto sea posible, otra vez al tajo de los entrenamientos, los viajes y las ruedas de prensa. 

La enfermedad y la muerte van con la vida y una y otra se afrontan de diferentes formas, que tienen que ver tanto con la individualidad (cada uno es como es ) como por condicionantes sociales, económicos y geográficos (que van de la mano). 

En la España (y la Catalunya) de los recortes; el copago; el euro por receta; las ambulancias y las prótesis a escote;la reducción de camas hospitalarias; las listas de espera para diagnóstico y tratamiento; el personal sanitario en pie de guerra contra la privatización (la última, en Madrid) y un etcétera tan largo como doloroso, que en 72 horas se produzcan diagnóstico, pruebas, hospitalización y operación (en la pública) es un milagro. Y un agravio comparativo, con perdón. 

Tito , como todos los cotizantes de la Seguridad Social, tiene derecho a la mejor atención sanitaria posible . Lo que chirría es que lo que para él ( y tantosy tantos personajes de relevancia social) ha sido un proceso lógico (dada la gravedad), para el resto se demore dias, meses, tal vez años, con el consiguiente riesgo y deterioro de calidad de vida que supone. 

La Sanidad pública es una joya conseguida con el esfuerzo de todos, pacientes y profesionales y a la lucha por su pervivencia estamos todos convocados. La Sanidad pública es (debería ser) un derecho de todos, sin distinción alguna y, dichosos por Tito, también debemos rebelarnos ante injustificables discriminaciones. 

Pero si, además, cae en tus manos un artículo como el de hoy en El Mundo firmado por Salvador Sostres “ el nen de Sémon”, en el que se atreve a dar lecciones y casi acusa de vagos y maleantes a los trabajadores que cogen una baja por enfermedad, la rebelión se traduce en nausea.
P.M.





viernes, 14 de diciembre de 2012

ANDREU AMIC


En la muerte del gran escultor valenciano , el recuerdo y homenaje en esta canción otro valenciano universal, Raimon:

Andreu, amic, torsimany de metalls,

d'on han vingut la força i la vida

que trobem en la teua escultura.


Dels ponts del riu i de les pedres velles,

dels clars del matins, de la llum dels baladres.

dels teus dos peus de passejades dòcils.

Carrers estrets i espais poc metafísics,

tot l'entrellat d'una ciutat difícil,

indiferent i secularment puta.

Del llom del gos la majestat doméstica,

l'angle de vertical segura,

essencials virginitats remotes.

Andreu, amic, torsimany del metalls,

eròtic, cast de fusta ben antiga,

arribes tu on la paraula es trenca.

Deferro vell i de mesura insigne

-germans de crit- t'he fet aquest poema,

Andreu, amic, torsimany de metalls.



domingo, 9 de diciembre de 2012

RAIMON




















Hace unos días, Raimon celebró el medio siglo de su presentación en Barcelona (que era como presentarse al mundo) con un recital antológico (en fondo y forma) en el Liceo. Cuando entonces y después, años 60 y 70, al Liceo iba (sólo) la burguesía, a las puertas, antes de las representaciones operísticas, los progres de antaño (algunos, hijos de esa burguesía) les insultaban y arrojaban huevos, una práctica similar, por cierto (y salvando todas las distancias), a la que durante tantos años han debido soportar los aficionados a los toros (sin distinción de clases, mire usted) las tardes de corrida en la Monumental.

El Liceo de ahora, renacido de las cenizas de un incendio pero en aguda crisis económica que pone en peligro su futuro, se abre a todo tipo de músicas y públicos y por el pasan desde (por supuesto) óperas y filarmónicas, a folklóricas, flamencos, cantautores y hasta rockeros. Y, ahora, Raimon.

El 30 de noviembre de 2012, el Liceo de Barcelona vivió una de sus grandes noches, pero esta vez no eran los ampulosos decorados operísticos, las grandes voces de la lírica, las mejores batutas, los compositores excelsos, quienes ocupaban el escenario y el foso, sino un cantante de Xátiva, de pelo cano y camisa roja, dispuesto a seguir alzando su voz al vent. Y, entre el público que lo abarrotaba hasta las localidades aquellas allá arriba, donde sólo se oye pero no se ve, estaban, claro, muchos de aquellos progres, algunos hoy al frente de la política o de la economía (o de ambas a la vez, en la confusión) junto a quienes quisieron estar su lado, sentirse copartícipes necesarios en la celebración, desde el íntimo homenaje que supone para todo credor saber que su obra sigue viva y vigente. Necesaria.

Las canciones de Raimon y su actitud cívica hablan de ejemplo de coherencia y compromiso, desde una altura poética y musical (gustos de cada cual al margen) que demasiadas veces ha sido despreciada y/o ignorada desde apriorismos ideológicos.

En su repertorio, hecho de amor y combate (que no otra cosa es la vida) también hay espacio para los clásicos de la poesía en catalán (en sus formas valencianas y balear también) y las musicaciones de Ausias March, Rois de Corella, Jordi de Sant Jordi, Espriu o Fuster alcanzan categoría de excelencia. Uno diría que las canciones de Raimon vienen a ser una especie de biografía colectiva, un grito musicado y necesario que nos alerta para no desfallecer en el combate ante un enemigo astuto que sabe adaptar diferentes formas, camuflado y cambiante, pero que siempre responde a la misma premisa depredadora.

“No es difícil morir en aquesta vida/ que viure es més difícil", cantaba Raimon al poeta soviético y suicidado Vladimir Maikovski. Son éstos tiempos difíciles para vivir, pero no más que otros en que generaciones anteriores dieron ejemplo y, en la lucha cotidiana, también las canciones ocupan su lugar. El canto de Raimon es un canto libre que resonó con una fuerza que, medio siglo después, mantiene. Se demostró en el Liceo, donde, como en la Facultad de Económicas de Madrid en Mayo del 68. “Per unes quantes hores/ens varem sentir lliures/ i qui ha sentit la llibertat/ té més forces per viure”.

La obra poética y musical de Raimon va más allá, mucho más allá, de la coyuntura de un tiempo y de un país. Tiene vocación universal porque nos habla de valores universales, precisamente aquellos que el poder, bajo sus diferentes caretas y disfraces (al último, le llaman mercados) se obstina en anular y negar.

Serían muchos los ejemplos, muchos los versos, las canciones de Raimon que no sólo resisten el paso del tiempo sino que se demuestran plenamente vigentes.

Valgan estas estrofas de “T'adones, amic”, datada en 1972:

T' adones, company

que fa ja molts anys

que ens amaguen la història

i ens dieun que no en tenim:

que la nostra és la d'ells,

t'adones, amic.

T'adones, company,

no volen arguments, usen la força.

T'adones, company, que hem de sortir al carrer, junts, molts, quants més millor,

si no volem perdre-ho tot.

t'adones, amic.

T'adones, company,

t'adones, amic.




La Sanidad, la Educación, los Servicios Sociales, la Prensa, la Cultura (el toreo en ella)...nos reclaman en la lucha. Es una cuestión de Libertad , de Justicia y de Vida.
Y Cristina Cifuentes en Madrid o Felip Puig en Barcelona (pero hay muchísimos más, en todos los lugares) las niegan y las reprimen.

Diguem no !
P.M.


sábado, 24 de noviembre de 2012



Recuerdo y homenaje a J.L. Borau.
Mucho más que un cineasta.



Título: Furtivos [1975]
Dir: José Luis Borau

lunes, 19 de noviembre de 2012

ALEJANDRO ESPLÁ



Hace dos años y medio Luis Fco. Esplá dió , en la feria de Hogueras alicantina, la alternativa a su hijo Alejandro y dijo adiós. Ese día, padre e hijo salieron en hombros, uno camino de su casa (y de su finca en Relleu) y el otro buscando su lugar al sol del toreo, un sol cada vez más oculto en los negros nubarrones de la crisis global y sectorial. Un sector, el taurino, incapaz de evolucionar, reinventarse o, simplemente, librarse de vicios adquiridos, endogamias y servidumbres cortoplacistas que no hacen más que alejarlo de la sociedad, bombardeada de mensajes a la contra.

Pero Esplá (Luis Fco.) es un hombre inquieto y hedonista que, poco a poco, ha ido construyendo su particular universo allá arriba, al pie de las montañas (como nuestro amigo Marco) de la Sierra de Aitana, rodeado de animales, naturaleza, familia y amigos . A éstos les convoca a la menor excusa y , en la placita construida con esfuerzo e ilusión, se torean vacas y becerros, paréntesis de conversaciones, risas, comida y bebida, esas pequeñas cosas que hacen la vida vivible.

La última de esas convocatorias tenía el aliciente de ver a El Soro tras tantos años de calvario y desde una admirable voluntad ponerse, otra vez, ante la cara de una res. Emoción en el paseillo, con los dos Esplá flanqueándole y más emoción aún cuando Vicente movió con templanza el capote y muleteó con garra aunque con las lógicas trabas. De Luis Francisco sólo decir que , al verlo, la nostalgia de su ausencia aún se hace más profunda y su magisterio necesario.

Pero quiero hablar de Alejandro ,que entró con capote y muleta tanto en el turno de El Soro como el de su padre y demostró que tendría mucho que decir si le dejaran hablar, quiere decirse torear.

Repertorio amplio, valor todo, sentido de la lidia y el temple, una mano izquierda de seda y poder y una afición que no ha perdido pese a toda una temporada en blanco.

Pienso que la Fiesta de los toros no puede permitirse el lujo de negar la posiblidad de que se exprese en los ruedos pues Alejandro Esplá diría yo que aún está por descubrir.

Se dirá, con razón, que su caso ni es nuevo ni único , que sólo basta con mirar el escalafón para comprobarlo. Mas ello no obsta para que hubiera alguien que quiera y sepa mirar hacia Alicante, ponga el tomtom orientado a Relleu y en la “República Independiente de Realet” encontrará un torero digno depositario del apellido Esplá y con las condiciones necesarias para merecer atención y contratos.

Alejandro Esplá se llama.


P.M.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Para los desmemoriados, los cínicos, los manipuladores, los vendidos, los traidores, los meapilas, 
los tertulianos, los idiotas...

LA HUELGA, SÍ SIRVE

La sal de la tierra. (1954) Dir: Herbert J. Biberman
http://www.youtube.com/watch?v=v9fcEkxbmc8

Unos mineros de Nuevo México van a la huelga tras una serie de incidentes, librando una dura y amarga batalla en la que recibirán el apoyo de sus mujeres. Controvertido melodrama semidocumental en el que intervienen personajes auténticos, y que tuvo innumerables problemas durante y después del rodaje; el director, el productor, es guionista, el compositor y el actor Will Geer estaban, en aquella época, en la "lista negra" del comité de actividades antiamericanas del senador McCarthy. Hoy en día "Salt of the Earth" es uno de los pocos films preservados por la Librería del Congreso de los Estados Unidos por su importancia histórica y cultural. [FilmAffinity]








martes, 13 de noviembre de 2012

Negar la evidencia



Anda el patio revuelto por unas palabras de un torero octogenario que, en la presentación de un libro sobre él, tuvo la ocurrencia de decir que "José Tomás no tiene valor" para luego justificarla (sic) con argumentos tan personales y respetables como discutibles o lisa y llanamente rechazables.

El torero octogenario se llama Andrés Mazariegos Vázquez (sin el primer apellido en los carteles), nació en Villalpando y su larga y guadianesca trayectoria en la profesión (al inicio con el apodo de El Nono, así, junto) tiene en la dureza el calificativo que mejor la describiría. Dureza en su carácter, en su vida, en su aprendizaje en las capeas de la época (finales de los 50) y en el tipo de corridas a la que hacía frente. De entre ellas sin duda la más reconocida fue la que, en solitario, mató en Madrid en 1970 frente a seis 'victorinos' de los de entonces.

Su mérito nadie lo discute, pero, como todo quisque cuando se habla en público o para los medios, está sujeto a que sus palabras se sometan a crítica, positiva o de la otra. Además, anda el hombre compresiblemente eufórico pues, concidiendo con la efemérides de su ochenta aniversario, tuvo el gesto (conveniente y justamente ensalzado, en especial desde una plataforma televisiva) de matar un toro de Victorino Martín, al que cortó todo lo cortable y recientemente se publicó el citado volumen que recoge su trayectoria humana y taurina. Ante todo ello, el máximo de los respetos, faltaría más.

Sostiene Vázquez que el toreo no se sostiene y , para ello, recurre a lo fácil, lo que muchos quieren oir para reafirmarse en sus obsesiones y ahora le ha tocado a JT. La negación del valor a otro otorga al que la pregona la categoría de valiente, pues él sí sabe lo que es el valor y por eso puede repartir certificados. Otros -ciñéndonos al ámbito taurino- más modestos que el maestro de Villalpando, ponderan el valor desde otros parámetros, menos narcisistas . Como Luis Francisco Esplá, que dijo: "Valor es el sitio donde se pone José Tomás".

Para los despistados conviene recordar que Esplá se mantuvo ininterrumpidamente treinta y tres años como matador de toros, la mayoría de ellos de los mismos o emparentados hierros que los de Vázquez lo que, pienso, le otorga cierta credibilidad.

Discutir como hace Vázquez sobre si los toros que torea José Tomás son de verdad o no me parece una broma que con mucho gusto le han reído los de siempre. Unos porque son así y ahí llevan su pena y otros porque confunden el culo con las témporas, con perdón y sin que nadie se ofenda. O sí.

A lo mejor lo que pretendía Andrés Vázquez era eso tan guay de ser trending topic. Se les olvidó a él y sus palmeros hacerle un hashtag.
P.M.

(Publicado en Burladero 13/11/12)

jueves, 1 de noviembre de 2012

ESTAMPAS DE LA AÑEJA TAUROMAQUIA

Recuerdo de la tarde en que Esplá y Anderson Murillo explicaron la lídia total, narrado por Joaquín Vidal. Ahí queda eso. [http://elpais.com/diario/2001/06/10/espectaculos/992124004_850215.html]


Los toros de Victorino Martín, y con ellos Luis Francisco Esplá, a la sazón director de lidia, revivieron estampas de la añeja tauromaquia y protagonizaron los instantes de mayor emotividad y belleza de la feria. La feria se redimía en su última representación, capítulo 31º -se dice pronto- tras cerca de un mes de vulgaridades y de aburrimientos mortales.

El toro de casta y el torero cabal: eso es lo que convirtió en memorable la última corrida de feria.

Colaboró el picador Ánderson Murillo, que le hizo bien la suerte al cuarto toro. Tampoco es que fuera como para lanzar cohetes; mas la cotidiana iniquidad de la acorazada de picar, sus desafueros y tropelías, hicieron que simplemente por el contraste de ejecutar decorosamente la suerte, el público estuviera a punto de elevar a Ánderson Murillo a los altares.

Lidió Esplá al victorino, que tenía casta. No bravura, por lo que sobró ponerlo lejos del caballo para la suerte de varas. La verdad es que el público lo pedía. Isidros al margen (pues a éstos conviene echarlos de comer aparte) hay un nuevo público en Las Ventas que sólo conoce los tópicos y confunde la velocidad con el tocino. Por ser victorinos exigía que a todos los pusieran lejos del caballo, aunque hubiesen cantado su mansedumbre, como el aludido o más llamativamente el que se corrió en sexto lugar.Ánderson Murillo, que vino a España con César Rincón, es colombiano. Y Efrén Acosta, que trajo Zotoluco y puso en la la cumbre el arte de picar la pasada Feria de Otoño, mexicano... Los picadores españoles tienen aquí tema para el estudio, la meditación y el examen de conciencia.

La recreación de las estampas de la tauromaquia clásica se produjo nada más comparecer el primer toro, un cárdeno terciado de irreprochable trapío que el público saludó con una ovación, y Luis Francisco Esplá dio la réplica trazando una media verónica ante el rebrincado arreón de la res, y esa bizarra suerte reproducía las que ilustraban los sugestivos carteles de toros de principios de siglo.

Banderilleó Esplá con acierto a ese primer toro si bien el par sensacional lo prendería, de poder a poder, al que hizo cuarto. Y construyó una faena meritísima, variada, con empleo de la técnica y el ojo avizor precisos para no verse desbordado por el toro. A pesar de lo cual, en plena tanda de naturales el toro alargó la gaita, le arrancó los machos y suerte tuvo de que no le empitonara el corvejón.

La suerte de varas del cuarto constituyó un fantásico espectáculo. Tardeaba el toro antes de arrancarse al galope, y Ánderson Murillo lo recibía galanamente tirándole arriba la vara. No en el primer encuentro, pues clavó trasero y tapó la salida; en cambio rectificó en los dos siguientes y desplegó su mejor estilo varilarguero.

La faena de muleta de Esplá a ese toro, un avisado ejemplar de casta agresiva, adquirió caracteres épicos. Después de castigarlo toreramente por bajo, instrumentó dos redondos grandiosos de temple indecible, y al engendrar el tercero, el animal le alcanzó con el asta y le tiró dos fieros derrotes que lo lanzaron por los aires a bastantes metros de distancia.

Maltrecho físicamente Esplá pero anímicamente recrecido, volvió al toro con la intención de torearlo por naturales lo que era el colmo de la heroicidad. No pudo ser, ya que el toro había aprendido latín, de manera que procedió a dominar y cuadrar, y cobró media estocada en la yema.

La emoción de los momentos vividos con la casta del toro y la proeza de Esplá, recreación de la fiesta -la verdadera, la eterna- en toda su dimensión,convulsionaron los tendidos y la plaza era un delirio mientras el diestro daba la vuelta al ruedo, en su último tramo acompañado por el picador, a quien hizo volver a la palestra para que saboreara las mieles del éxito.

Tuvo otros rasgos interesantes la tarde. Por ejemplo, un exquisito toreo en redondo de Uceda Leal al tercer toro, que desarrolló nobleza, si bien discontinua. El toro embestía fijo y humillado o se quedaba parado, según. Claro que Uceda Leal toreaba hondo y cruzado o se quedaba fuera cacho, según. Y el toro embestía en el primer caso, mientras en el segundo se quedaba mirando a Getafe hecho un marmolillo.

Toros manejables le correspondieron a Manuel Caballero, que tenía la tarde obtusa y no consiguió hacerles el toreo. El sexto sacó enormes dificultades por reservón e incierto, y Uceda Leal se lo quitó pronto de encima. Un deslucido final que, sin embargo, no desdijo la importancia de la corrida: interesante, seria, marcada por los riesgos que comporta la casta y la emoción que produce la entrega, responsable y heroica, de los toreros valientes. Y ese fue Esplá: un pedazo de torero, como le gritaron desde el tendido.Un torero cabal a la antigua usanza. Una especie en extinción.

JOAQUÍN VIDAL MADRID 10 JUN. 2001


lunes, 22 de octubre de 2012

DARWINISTA Y TAURINO

Homenaje y recuerdo a Jaume Josa Llorca (1945-2012), uno de los imprescindibles.

Jaume Josa, una mirada cómplice en los toros, en la vida.
A.M.


Obituario publicado por Paco March en La Vanguardia

Jaume Josa, Joselito, Salvador Boix. Parlament de Catalunya 2010

Una cornada certera contra la que luchó durante casi un año nos ha dejado sin Jaume Josa, justo en el momento en que más falta nos hacía su sereno juicio y su sabia ironía, su talla intelectual y humana.

Jaume gustaba de resumir todos sus saberes en una sola definición: biólogo. Pero era mucho más, no sólo en cuanto a títulos y ocupaciones sino también por su forma de estar en el mundo. Investigador del Departamento de Historia de la Ciencia de la Institución Milá y Fontanals (CSIC) y profesor de Historia de la Biología en la Universidad de Barcelona, entre otras ocupaciones universitarias, fue el editor de “El origen de las especies”, además de redactar la introducción y prologar otras ediciones y , en 2009, junto al profesor Alberto Gomis, y con motivo del bicentenario del nacimiento de Charles Darwin, recopiló , comentó y analizó la segunda edición de la “Bibliografía crítica ilustrada de las Obras de Darwin en España.

Jaume Josa , de porte elegante y cabello revuelto, paseaba su observadora mirada por una Barcelona , una Catalunya que cada día le parecía más inhóspita. Su sólido pensamiento progresista, chocaba con determinados posicionamientos de la política imperante y, de entre ellos, el tema taurino era el que más le rebelaba.

Clamó al cielo cuando, en 2004, el Ayuntamiento proclamó a Barcelona como “ciudad contraria a las corridas de toros” , y (como tantos) se sintió agredido. Abonado durante décadas en el Tendido 2 de la Monumental, desde el que, en compañía de pintores, escritores, arquitectos, periodistas, cantantes ( “La Voss del Tropico) , Jaume Josa vivió tardes gloriosas y otras no tanto, tragedias (como la de la cogida fatal de José Falcón, que dejó viuda a Rosa Gil , en cuya “Casa Leopoldo” , Josa era fiel comensal ) y, en los últimos años, la revelación tomasista,

En 2009 , Jaume Josa, junto a Pere Gimferrer, redactó el “Manifest de la Mercè per la Llibertat” en defensa de una Fiesta amenzada, tanto, que en marzo de 2010, fue de los primeros comparecientes (junto a Salvador Boix y Joselito) en el Parlament para, en un emocionado y emocionante discurso, reclamar (sin éxito) de sus señorías el seny perdido , que llevó a la prohibición taurina catalana.

Jaume Josa jamás abdicó de nada aunque supo escuchar a todos y gustaba de rematar muchas de sus sabias palabras con un ¿t'ha agradat aquesta?, buscando en el interlocutor la complicidad necesaria que ratificase lo dicho. La súbita enfermedad, la cornada asesina, le apartaron durante meses de la vida pública, a la que se incorporó con no poco esfuerzo. En mi retina y en mi corazón queda la última vez que le ví.

Fue el 16 de septiembre, en Nîmes, al salir de la memorable mañana de José Tomás en su Coliseo romano. Sentado al sol inclemente, con traje , corbata y sombrero, Jaume Josa se sentía plenamente feliz, la enfermedad apenas parecía importar y en sus ojos brillaba la emoción de quien , en algo más de horas, había dado respuesta a muchos de los interrogantes de la vida. ¿T'ha agradat aquesta, Jaume?. Va por tí.
P.M.

Presentación libro "Crónicas para un adiós. O no."




martes, 16 de octubre de 2012

MANO A MANO EN RELLEU

A continuación reproducimos el artículo publicado hoy con mi firma en el semanario 6Toros6

Okupar, ya sea episódicamente, el espacio (brillante, sagaz, mordiente, pasional, cabreado…) que durante años en esta revista firmaba Álvaro Acevedo ¡va por ti, compañero! no sólo bloquea la inspiración sino que supone una doble responsabilidad, con el lector y con uno mismo. Por eso, que mejor que hacerlo desde territorios amables y conocidos.

Verán. En 2009, por el Pilar zaragozano, dijo adiós a todo esto y después de treinta y tres años ininterrumpidos desde la alternativa , Luis Francisco. Esplá. No fue la tarde que el maestro merecía, los toros no la propiciaron, pero la justicia ya había llegado cuatro meses antes, el 5 de junio, en Las Ventas y “Beato” mediante. 

Hombre y torero cabal, a Esplá ni se le pasa por el magín volver a enfundarse el “chispeante” y su contacto con la profesión se limita a, esporádicamente, acompañar a su hijo Alejandro en su preparación ( que no fructifica en los despachos). Pero el pluridemensional alicantino, en el retiro de su finca ( “Realet”) al pie de la Sierra de Aitana, con el Puig Campana recortando su imperial silueta en el horizonte próximo, es feliz entre palmerales, asturcones, yeguas, perros, pavos reales, conejos, ranas… al tiempo que , con metódico caos , pinta, diseña, escribe, da conferencias donde le llaman (y le pagan). Sólo una aventura (aquello de asesor cultural en la nueva Taurodelta) que murió antes de nacer, le puso por unos días otra vez en la órbita del planeta taurino. 

Y es allí, en la que gusta llamar “República independiente de Realet” (término municipal de Relleu), donde ha levantado una placita de tientas en la que periódicamente se dan cita sus amigos para celebrar la vida, que no es poco. Se torean becerros llevados para la ocasión y, antes y después, se bebe, se come, se canta y baila. 

Ahora, que se cumple un año desde que el proyecto fue realidad, Esplá ha convocado de nuevo a sus amigos, que llegarán en peregrinación desde Alicante, Valencia , Castellón Madrid, Barcelona, Jerez, Salamanca... Y a El Soro, hecho un pincel. 
El de Foios, pasado el calvario de sus operaciones y deiciocho años después de su forzosa retirada, se vestirá de corto y, con él y sin que sirva de precedente, Esplá .

Otra vez Esplá y El Soro juntos ( como tantas tardes, en tantas ferias, a plaza llena y compartiendo cartel con Paquirri, Morenito o Mendes). Será como un guiño, una pirueta de las que “Bambino” dibujaba ante los pitones con los palos en la mano, o esos “molinillos” de Vicente corriendo hacia el toro antes de cuadrar en la cara. 

Aquel cartel, el de “los banderilleros”, al que muchos miraban por encima del hombro de su estúpido ego, salvó muchas ferias, justo lo que hoy se echa en falta. 

Dos tauromaquias distintas, dos pasionales formas de entender la vida y el toreo, vuelven, por un día y en pequeño formato, Esplá y El Soro. De traca.

P.M.

domingo, 14 de octubre de 2012

DOS GESTOS TOREROS

A propósito del adiós de Rivera Ordóñez reproduzco el texto publicado en La Vanguardia el 7 de marzo de 2009 sobre la concesión de la Medalla de las Bellas Artes


Paco Camino y José Tomás devuelven sus Medallas de las Bellas Artes.

Esta vez la convulsión viene desde dentro. La concesión por parte del Ministerio de Cultura de la Medalla de Oro de las Bellas Artes al matador de toros Francisco Rivera Ordóñez ya fue contestada, a porta gayola por el diestro” Morante de la Puebla” quien no dudó en calificarla de auténtica vergüenza. A la vergüenza torera invocan el gran maestro retirado Paco Camino y el mismísimo José Tomás, figura máxima, para retornar, carta mediante, las Medallas que el susodicho Ministerio tuvo a bien concederles en 2004 y 2007, respectivamente. Y es que el desatino viene ya desde la indocumentada y surrealista argumentación(sic) del propio ministro César Antonio Molina en la que habla de la técnica, la estética y el reposo adquiridos con los años por el hijo de “Paquirri”. O le ha aconsejado un japonés o desconoce ( lo que es más grave, siendo su responsabilidad la que es) el concepto de arte de Fernando Pessoa : “ el arte es un esquivarse a hacer o vivir, es la expresión natural de la emoción, distinta de la vida. El arte consiste en hacer sentir a los demás lo que nosotros sentimos, liberarlos de ellos mismos, proponiéndoles nuestra personalidad como una especial liberación”.

En los trece años en que Cultura lleva distinguiendo a profesionales de diversos ámbitos con tal galardón, han sido varios los toreros que la han recibido , desde Antonio Ordóñez ( abuelo de Rivera ) a Ponce, pasando por Curro Romero, El Viti, Pepe Luis Vázquez, Miguel Báez Espuny “Litri”, Álvaro Domecq, Ángel Luis Bienvenida, Manolo Vázquez, Rafael de Paula ,José Mº Manzanares (padre), Juan A. Ruiz “Espartaco”, “ Antoñete “ más los mencionados Camino y Tomás y siempre con alborozo de todos aquellos que piensan/pensamos que el toreo es sin duda una de las más bellas artes y que todo reconocimiento que se le tribute no es más que un eslabón más en la cadena que debe unirlo a una sociedad que no deja de recibir mensajes a la contra en nombre del buenismo. Al relance de todo ello, no deja de resultar paradójico que, a nivel administrativo, la Fiesta de los toros dependa del Ministerio de Interior y no del de Cultura, en una reivindicación constante y nunca atendida.

Y ahí le duele. Quizás sea, como apuntan el “niño sabio de Camas” y el “monstruo de Galapagar” en su misiva de repudio, que los de la cultura no se enteran demasiado de que el Arte del Toreo es otra cosa y es más , mucho más, que la figura apuesta y aflamencada, las risas y los guiños al tendido ( a poder ser, a las barreras ocupadas por distinguidas damas ) o el ruedo convertido en pasarela.


Puede no ser éste el mejor momento para la desunión entre el mundo taurino. Los abolicionistas redoblan sus campañas y se avecinan tiempos difíciles a los que no va a ayudar la crisis económica generalizada cuya influencia sobre la infraestructura de la Fiesta aún está por ver en esta temporada que empieza a dar sus primeros pasos pero en la que se intuye una reducción del número de festejos, especialmente aquellos que ya parten del supuesto deficitario hasta ahora paliado por las Administraciones . Pero esos temores no deben suponer coartada para quienes se ponen la historia y los hechos por montera y, desvirtuando la realidad , no hacen más que socavar los cimientos de un rito único.

La fiesta del arte y el valor , la más culta que hay en el mundo , escribió Lorca, se afirma tarde tras tarde con quienes hacen de ella una ceremonia sacrificial en la que se pone la vida en juego, con toro y torero en artística danza de vida y muerte, en efímero haz de luz .

El gesto torero de Camino y Tomás, ese “ahí os quedais”, así como las palabras de Morante, les engrandece a ellos y a la Fiesta.
P.M.



viernes, 12 de octubre de 2012

APOLOGÍA Y PETICIÓN

Y qué decir de nuestra madre España,

este país de todos los demonios

en donde el mal gobierno, la pobreza

no son, sin más, pobreza y mal gobierno

sino un estado místico del hombre,

la absolución final de nuestra historia.


De todas las historias de la Historia

sin duda la más triste es la de España,

porque termina mal. Como si el hombre

harto ya de luchar con sus demonios,

decide encargarles el gobierno

y la administración de su pobreza.


Nuestra famosa inmemorial pobreza,

cuyo origen se pierde en las historias

que dicen que no es culpa del gobierno

sino terrible maldición de España,

triste precio pagado a los demonios

con hambre y con trabajo de sus hombres.


A menudo he pensado en esos hombres,

a menudo he pensado en la pobreza

de este país de todos los demonios.

Y a menudo he pensado en otra historia

distinta y menos simple, en otra España

en donde sí que importa un mal gobierno.


Quiero que creer que nuestro mal gobierno

es un vulgar negocio de los hombres

y no una metafísica. Que España

debe y puede salir de la pobreza,

que es tiempo aún para cambiar su historia

antes que se la lleven sus demonios.


Porque quiero creer que no hay demonios.

Son hombres los que pagan al gobierno,

los empresarios de la falsa historia,

son hombres quienes han vendido al hombre,

los que la han convertido a la pobreza

y secuestrado la salud de España.


Pido que España expulse a esos demonios.

Que la pobreza suba hasta el gobierno.

Que sea el hombre el dueño de su historia.

(Jaime Gil de Biedma, 1959)


Medio siglo después, ahí estamos.

CARTA A WERT


Sr. Ministro: El día que nací yo – pronto hará 60 años- en Barcelona (Cataluya), me españolizaron. No fui un caso único, desde luego, pasaba lo mismo con todos los niños y niñas que allí- en Catalunya, digo- lo hacían desde que Franco ganó una guerra trucada y (casi) todos perdieron.



En Catalunya, donde nací, a la negación de la libertad – propio del fascismo imperante-se añadió,en lógico corolario, la de la cultura y lengua propias. Dos, tres generaciones que crecieron en la lengua del Imperio (venido a menos).

El catalán se hablaba en la intimidad (como dijo aquel señor tan chistoso con bigotillo que se hizo una foto en las islas del anticiclón), en las escuelas ni por asomo, , y , si de estudiar autores catalanes se trataba, la cosa iba de Jacinto Verdaguer a Eugenio D'Ors, como mucho. La gramática catalana, no existía pues, para ellos, la lengua, tampoco. El catalán quedaba reducido a dialecto minoritario que algunos recalcitrantes se empeñaban en mantener en pueblos de Osona, La Garrotxa o El Penedés (valgan como ejemplos) mientras en las ciudades sólo se oía en cenáculos de la burguesía ilustrada, que, como siempre, nadaba y guardaba la ropa.

Un fenómeno hizo despertar del letargo. Nova Cançó la llamaron y, por ahí, en los jóvenes empezaron a calar mensajes y palabras, hasta el punto de que muchos accedimos a las primeras nociones de catalán traduciendo y memorizando lo que Raimon, Llach, Pi de la Serra, el propio Serrat cantaban, lo mismo que hacíamos con el inglés de Dylan y Los Beatles o el francés de Brel y Brassens, entre muchos más, claro.

Los movimientos políticos, desde la clandestinidad, también pusieron lo suyo para que la lengua propia empezara a tener visibilidad al tiempo que era factor de integración de los inmigrantes, hasta el punto de que fueron éstos los que, por delante de las grandes familias catalanas, encabezaron las luchas por la recuperación de lo que nunca debieron arrebatar.

La Asamblea de Catalunya (nada que ver con esa nueva Asamblea independentista) fue el impulso necesario y combativo, previo a la normalización democrática a partir de la muerte del Dictador.

En esa normalización, la lengua era factor fundamental. , pese a errores, hoy los niños de Catalunya (los aquí nacidos y los llegados de cualquier lugar) crecen, se forman, estudian, viven, sin problema lingüistico alguno, más allá de los que los guardianes de las esencias (de uno y otro lado) quieran inventarse.

No sigo, Ministro, entre otras cosas porque sé que usted todo esto que le digo lo sabe. Precisamente por eso, Ministro, debería irse. Usted, cuando dijo lo que dijo, lo hizo a conciencia, sabiendo las consecuencias, calculada la repercusión. Y eso le convierte en aún más peligroso.

De paso, Ministro, haría un favor a la Fiesta.

P.M.

miércoles, 10 de octubre de 2012

ZARAGOZA, ZARAGOZA,
EL QUE NO SE JODE GOZA

Eso cantaba La Bullonera hace tres décadas y, ripio aparte, vale para cualquier ciudad, pueblo o pedanía de este país en venta. A la espera del día grande de las fiestas del Pilar, su feria taurina, aprobada por la Diputación y diseñada de espaldas a la realidad, se desarrolla con los tendidos vacíos (un cuarto de entrada, dos mil personas) salvo, mire usted, el primer día en que se anuncian las llamadas figuras y los toros que con ellas van.


Ni mano a mano, ni ganaderías “duras”, ni toreros en buen momento (Curro Díaz, Morenito, Fandiño...) ni locales. La vuelta de Padilla al “lugar del crimen”, con Juli y Talavante sí llena, veremos que pasa mañana y lo que resta.

Mientras las redes sociales y determinados profetas insisten en que la “salvación” de la Fiesta sólo llegará vía encastes minoritarios (sic), toreros que los lídien (otra cosa es eso tan cursi del lucimiento), suerte de varas como soñó Hillo y demás zarandajas, la tozuda realidad se empeña en demostrar lo contrario.


Las plazas no tanto como en épocas más agradecidas pero sí en número significativo, se llenan al reclamo de los nombres que, sólo pronunciarlos, a algunos les produce urticaria. Nada nuevo, ciertamente, basta repasar sesudas crónicas de décadas anteriores, pero ahora amplificado por las nuevas tecnologías. En cuanto a las ganaderías (algo a lo que la mayoría de quienes ocupan el tendido, no digamos las barreras, les preocupa lo mínimo) su grado de influencia para elegir tal o cual cartel de, pongamos, una feria no pasa de la curiosidad.                                                                            

Pero todo ello no es producto de una confabulación astral, sino, en parte, consecuencia, precisamente, de un déficit en la información taurina incapaz (salvo las excepciones de rigor que a cada uno le plazcan) de explicar, enseñar, valorar lo que sucede en el ruedo más allá de filias, fobias e intereses particulares. Así las cosas, el espectador inquieto, el que busca información que le permita dotar de contenido a su íntima percepción, se encuentra ante un estanque de aguas contaminadas, mientras el aficionado opta por el “a mí no me engañan” o la adscripción a quien más se acerca a sus valoraciones, compartidas con tal o cual firma, medio, portal, webb o blog.

Se avecina un invierno crudo para todo y todos que, en lo que concierne al toreo, reclama altura de miras, lejos de ombliguismos, fundamentalismos, maniobras en la ocuridad, intereses evidentes u ocultos, a la busca del lugar de encuentro necesario, el equilibrio imprescindible para , venciendo enemigos dentro y fuera, la Fiesta inmediata y la del futuro se dote de una autenticidad y transparencia de la que hoy carece.

Claro que todo se va al carajo (en Catalunya, de momento) cuando el ministro de la cosa cultural y taurina, Wert, sigue siendo, como el resto de sus compañeros del gobierno ( y tantos opinadores en los medios), una máquina de fabricar independentistas. La última, eso de “españolizar a lo niños catalanes” a lo que al diputado de ERC, el inenarrable Alfred Bosch, le responde con “igual está pensando en vestirlos de torero”. Y así ¿como pensar en que las corridas de toros vuelvan a La Monumental?. Algo que, por cierto, tampoco creo importe demasiado a tantos de los nuestros apuntados al discurso anticatalán puro, duro y sin matices. Ese que les une a sus contrarios, en el fondo tan iguales. Esos que se exclaman porque el Camp Nou se transforme en senyera pero miran hacia otro lado (en el fondo, les mola) cuando en el Bernabeu, Calderón, Cornellá, Villamarín y tantos más se izan banderas anticonstitucionales y nazis.

Como dijo aquella rubia, a joderse. Lo de gozar está chungo.
P.M.

sábado, 6 de octubre de 2012

¿QUÉ DIRÍA VÁZQUEZ MONTALBÁN ?

Manolo Vázquez Montalbán, al que su rojo corazón le estalló en 2003 en el aeropuerto de Bangkok, en esos Mares del Sur que Carvalho gustaba visitar, acuñó en su día una frase que pronto hizo fortuna: “Contra Franco vivíamos mejor”.

El propio autor pronto renegó de las interpretaciones que de la misma se hicieron, siempre a conveniencia. La habitual y sabia ironía de V.Montalbán, que gustaba de jugar con las palabras para dotarlas, incluso, de un significado opuesto al de su lectura, adquiría aquí tintes de provocación hacia una izquierda (la de entonces, hablamos de los primeros años del PSOE en el Gobierno y con un PCE cada vez más a la deriva) incapaz de superar lo que durante muchos años (sobre todo el PCE, claro, que los otros estuvieron buen tiempo de vacaciones) había sido epicentro de sus estrategías.

Vázquez Montalbán, capaz de simultanear sesudas reflexiones sobre, por ejemplo, la aplicación de la teoría marxista en el régimen de Pol Pot con horas en la cocina preparando recetas inverosímiles o de la abuela; agudísimo observador de la realidad; novelista de éxito; poeta tan notable como minoritario, militante de causas más o menos perdidas; fascinado, al final, por el Subcomandante Marcos, tanto como por Kim Novak antes (por otros motivos facilmente comprensibles); referente de una izquierda que se iba (ya se ha ido, en su ausencia) a pique, era, además, un enfermo de fútbol (lo veía todo, a cualquier hora, de cualquier categoría, en tiempos en que la saturación de retransmisiones o canales no era la actual). Y del Barça, incluso en los años en que estaba mal visto entre los guardianes de la ortodoxia de las ideas ¿que ideas?mostrarse como consumidor del opio del pueblo.

A él se debe otra ocurrencia que ahí quedó: “El Barça es el ejercito desarmado de la catalanidad”.

Cuando lo dijo, en la época de aquel presidente de aires napoleónicos y lágrima fácil con nombre de constructor, añadió una muesca al “Barça més que un club” de Montal y, más aún, a la respuesta que el precedente Narcís de Carreras soltó en la cara de la esposa de un gerifalte franquista quejosa de que los azulgranas ganasen una Copa. Dijo la señora: “la pena es que no son españoles”, a lo que el presidente Carreras respondió. “no fotem, senyora, no fotem”.

Cuando murió V.Montalbán, sólo hacía cuatro meses que Laporta había sido elegido presidente, por lo que Manolo no pudo ver ni el inicio del esplendor deportivo que aún perdura ni tampoco la deriva socio-política de la entidad.

Aquel “ejército desarmado”, que con Laporta se fue dotando de munición y al que Rosell (que, al ser elegido, enfatizó sobre la despolitización de la Entidad), atento a los vientos (huracanados)que corren ya lleva, directamente,  al “combate”.

En la calle, en los medios, sólo parece haber un leitmotiv, Independencia, que, coreado, suena así: in-indé-independència, mientras se agitan senyeras esteladas. Se anuncia despliegue de todo ello para el Barça-Madrid, convertido en excusa para que, ante una audiencia planetaria, sea eco de reivindicaciones tan legítimas como arteramente manipuladas.

Uno (culé hasta el túetano, catalán por cuna, ciudadano del mundo por elección) añora aquellos Barça-Madrid de su infancia y adolescencia, en los que, sí, ganar al Real era poner una pica en la Flandes franquista pero, al tiempo, te sentías solidario con un país (España, la llaman) en el que (casi) todos luchaban por recuperar libertades y sonrisas y en el que, precisamente Catalunya era el ariete por el que entraban soplos de europeismo y tolerancia. 

Tiempos de Ramallets o Sadurní, de Vicente o Betancourt, de Olivella o Benitez, de Miera o Pachín, de Gallego, de Eladio, de Sanchís (padre), de Zoco, de Segarra y Gensana, aún Kubala o Kocsis , de Di Stefano o Gento, de Zaldúa, Pereda, Zaballa, Grosso, Pirri, Amancio, Fusté, Mendonça (quien no haya visto a Mendonça no sabe lo que es jugar al fútbol como torea Morante), tantos nombres (como los del resto de equipos, claro, pero hablamos de lo que hablamos) que, domingo a domingo (cuando entonces, se jugaba los domingos y a las cinco de la tarde), retransmisiones radiofónicas, carrusel y quiniela mediantes, con la voz de locutores como Valdivieso, Juan de Toro, el gran Matías...que, sin alaridos, sin maltratar el lenguaje, te hacían ver lo que sólo al oído llegaba.


Otros tiempos , todo estaba por hacer o eso creíamos y el fútbol (como los toros o casi y según donde) era escape momentáneo hacia territorios más amables que la dura realidad. Y los Barça-Madrid (Gardeázabal, Ortiz de Mendíbil, Guruceta..), dos por temporada, acaso cuatro si la Copa de Europa o la Copa del Innombrable no los juntaba, eran, sí, más que un partido, pero sólo eso.

Ahora, ante el Barça-Madrid de la independencia (el mismo día, en la plaza de toros de Tarragona reconvertida, sin toros, en Tarraco Arena, se disputa “la Champions de los Castellers) uno se pregunta: ¿Qué diría Vázquez Montalbán?.
P.M.

jueves, 4 de octubre de 2012

LOS TERTULIANOS

Todo lo saben, de todo opinan. Son los tertulianos, esos seres que se aparecen de continuo en emisoras de radio y televisión: Que crecen, se multiplican y propagan cual virus mutante.

En su composición los hay que fueron ministros o diputados, políticos variopintos y pintorescos, periodistas con o sin carnet, economistas y abogados, progres y fachas. También de los del corazón y las vísceras, deportistas, árbitros, especímenes diversos que componen, entre todos, un clan, una secta, una logia, repartida y repetida por el universo de las ondas hertzianas y las parabólicas de pago o no.

En la sociedad de la información transmutada en manipulación pura y dura, el medio no es el mensaje, convertidos los medios en holdings empresariales, hidras de muchas cabezas con un tronco común: la rentabilidad económica y, a ser posible, el beneficio rápido, allá penas las formas y el método.




Y ahí están ellos/as, tan ufanos (lo del neutro ya sabemos que ha pasado a mejor vida, pero lo utilizaré), pontificando, adoctrinando, corrigiendo, señalando, insultando, aplaudiendo. Sus rostros (caras, les define mejor), sus voces, invaden nuestras vidas. Nos persiguen, saltan de una cadena a otra, de una autonomía a otra (algunos cambian de cadena y de idioma con facilidad de saltimbanqui ) y lo mismo explican la teoría cuántica como el cultivo de la patata en Mesopotamia. Los hay moderados, otros irascibles, graciosos o malencarados, sentenciosos o no tanto, chulos o (pocos) dialogantes, cínicos, salvapatrias, perdonavidas, con pasado, con presente y con futuro. O sin él.

Se presentan, ya digo, como profesionales de algo y expertos en casi todo y los hay que incluso imparten lecciones de ética. Ahí, quien se lleva la palma es Mario Conde, (re)convertido ahora en apóstol de la regeneración moral, ética y estética y pelillos a la mar.

Se etiquetan como de izquierdas, de derechas o neutros (esos son, aún, más peligrosos) y en media hora, en una hora, pueden cambiar de tema tres, cuatro, cinco, las veces que convengan, y sus mentes prodigiosas acumulan datos, nombres (otra cosa es la veracidad, pero poco importa) que vomitan sin pudor y gesto de “te vas a enterar” mientras el resto hace muecas, gesticula (para desconcertar) o, directamente, interrumpe a voces y quien modera les observa con embeleso y les reconviene cuando, vía pinganillo, así se lo dictan.

Claro que también los hay que aportan sentido común, conocimiento del tema, actitud serena, pero, al poco, quedan engullidos por la jauría y, por lo general, no vuelven. No dan espectáculo.

Por cierto, siempre me pregunto cómo directores y subdirectores de periódicos (en papel, que aún quedan) encuentran horas para acudir a tantos platós día sí día también, mañana, tarde y noche. A la redacción ¿cuando van?.

En las nacionales, en las autonómicas, en las privadas, en las locales, ahí están: Pilar Rahola, Nacho Escolar, Paco Marhuenda, Isabel Durán, José María Calleja, Gistau, Miguel A. Rodríguez, Verstrynge (algún día habrá que dedicarle una tesis ), tantos y tantas, a los que añadir, así, en bloque, a los de “El Gato al Agua” con el susodicho Conde a la cabeza.

La viejas tertulias de cafés y salones, las que frecuentaban escritores, pintores, políticos, plumillas, aspirantes a poeta, damas de alta cuna o baja cama, en las que había espacio para la reflexión, el chiste, la cita erudita, a veces la conspiración, otras la conquista, convertidas en patio de vecindad aireado a los cuatro vientos. La modernidad, le llaman.
P.M.

miércoles, 3 de octubre de 2012

TERRITORIOS DE LA MEMORIA

El viernes 5 de octubre, Chamaco (su recuerdo) vuelve a Barcelona. Será en el Real Club de Polo, símbolo de una burguesía catalana que, en su día, se rindió, como el pueblo llano, a un torero que revolucionó la ciudad . Se proyectará el documental “Chamaco a mi manera” obra del periodista taurino onubense José A. Márquez, al que acompañarán Juan y Tono, hijos del diestro, junto a Marilén Barceló, vicepresidenta de la Federación Taurina catalana y el cineasta Agustín Díaz Yanes, cuyo padre “Michelín” estuvo en la cuadrilla de Chamaco. En una Barcelona, en una Catalunya, en la que el toreo está prohibido y estigmatizado, rendir tributo a Chamaco es no sólo un acto de justicia poética, sino también de resistencia que, en mi caso, toma caracteres que lindan con la intimidad. 

Por eso reproduzco aquí lo que en octubre de 2010 publiqué en Mundotoro y, por eso también me involucré en la idea, con la colaboración desde el primer momento de los arriba citados y alguno más. 

Ahora sólo falta que la afición responda. Por Chamaco, por la Barcelona taurina, por la libertad.


 Corría el año de 1955 cuando, en brazos de sus padres, un niño de apenas dos años acudía por primera vez a una plaza de toros, la Monumental de Barcelona. Nada excepcional, por cierto, ni en aquel tiempo ni en aquella plaza. El niño, seguramente dormido en el regazo materno, era uno más de cuantos llenaban el coso barcelonés como tantas otras tardes, sobretodo desde que un año antes, en 1954, un cetrino y enjuto novillero de Huelva a quien apodaban 'Chamaco' debutó formándose la revolución.

Cuarenta y ocho tardes en dos temporadas hizo el paseillo 'Chamaco' en Barcelona, antes de tomar la alternativa, convulsionando la vida de la ciudad hasta el punto de rivalizar en fervor popular con el gran ídolo Ladislao Kubala, futbolista húngaro del F.C.Barcelona que hizo pequeño el estadio de Las Corts obligando, con su poder de atracción, a la construcción de un nuevo coliseo futbolístico, el que aún hoy se conoce como Camp Nou. 

En los corrillos que a diario se formaban alrededor de la fuente de Canaletas, un espacio de libertad con sordina ganado a la dictadura franquista, los aficionados al fútbol y a los toros discutían educadamente acalorados y con Kubala y 'Chamaco' como protagonistas. El futbolista y el torero redimían de la gris realidad a una sociedad que, sin embargo, intentaba despertar del letargo impuesto por el miedo y la pobreza de una postguerra que todavía pesaba como una losa inamovible en la vida cotidiana.

El niño del inicio del relato, hijo de madrileño y catalana a su vez hija de la inmigración, creció testigo del ejemplo de unos padres de abnegada lucha por la supervivencia sin perder jamás la dignidad, una dignidad y un ejemplo de vida que tenían en el balompié y más aún en los toros los pocos momentos de alegría ahuyentadora de miedos y zozobras. 


Tanto era así que, valga la anécdota, el chaval, cumplidos los seis años, se negaba a pasar por la peluquería, aquellas peluquerías con olor a Floid y Varón Dandy, sí no le aseguraban que al mismo tiempo ese día esperaban a 'Chamaco', algo que, claro está, nunca se producía. Pasados los años, Kubala colgó las botas, 'Chamaco' los avíos, fueron otros quienes ocuparon el corazón de las gentes, el fútbol lo copó todo y el toreo está como está. Es decir, prohibido por ley en Cataluña y amenazado fuera de ella. 

El niño va para abuelo, luce calva donde habitaban rizos, pero intenta preservar el equipaje del alma. Un equipaje en el que junto a la familia y quienes hacen de la amistad solidario viaje, la pasión torera todo lo desborda. Y es por eso, porque se lo debe a sí mismo y, sobre todo, a sus padres, a Kubala (que toreaba a su manera con un balón en los pies), a 'Chamaco' y a todos aquellos que, vestidos de luces y sedas, mejor o peor, con arte o con miedos, ponen su vida en juego frente a un toro, que es la muerte, por lo que no cejará un solo instante, con las razones del corazón y las armas de la palabra, en la lucha necesaria para recuperar la alegría arrebatada con siniestras operaciones de mercadotecnia política que han llevado al arte mayúsculo, efímero y luminoso del toreo al tunel de las tinieblas, del que medio millón de firmas quizás puedan rescatarlo, mientras el ansiado retorno de José Tomás supone- evocando al escritor francés Jean Cau- algo similar a la gozosa espera de los Reyes Magos.

Territorios de una memoria que, de vez en cuando, conviene explorar pues en ellos está la esencia de lo que somos, el tiempo que nos queda. La nostalgia es un error, el olvido una traición. 
P.M.  

martes, 2 de octubre de 2012

BLANCANIEVES Y OLÉ

La derecha y sus voceros acuñaron en su día un término despectivo para (des)calificar a los artistas – así, en genérico, aunque los del cine y el teatro fueran sus objetivos- que salían a la calle en manifestaciones varias, poniendo su cara famosa a la reivindicaciones. Titiriteros, les llamaron.

Cuando todo el país es una manifestación, cuando la reivindicación ya no es grito sino imperiosa necesidad a la que el poder responde con la cachiporra y el desprecio (verbigracia, Rajoy en N.Y.: “Doy las gracias a todos los españoles que en lugar de manifestarse están trabajando”. El que puede, claro, se le olvidó añadir), los escasos momentos en los que podemos abstraernos del ruido y la zozobra vienen de la mano de la cultura. Como siempre.

Sí, los libros, el teatro, el cine, la música…los toros, son el refugio único y necesario, la Arcadia feliz y momentánea, donde la vida adquiere otro sentido, lejos de (tantos) fantasmas de la realidad.

La película “Blancanieves” sería un ejemplo. En ella, esos titiriteros, convierten el cuento de los Hermanos Grimm en un mosaico de emociones sin trampa, en caleidoscopio de una España que, por real, parece fábula.

Ambientada en los años 20, la madrasta de la “Blancanieves” perversamente perversa del director bilbaíno Pablo Berger, pretende, con sus malas artes, sus mezquinas maldades, acabar con algunas de esas cosas hermosas que, de vez en cuando, nos regala la vida. Algo, como verán, no muy alejado de lo que la (mala) política y la (mala) economía no sólo se proponen sino que consiguen.

En blanco y negro ¿acaso hay otra paleta de colores para contar la realidad?, con el único sonido de una banda sonora esplendorosa, en la que la guitarra de “Chicuelo” subraya con sutileza y la voz de Silvia Pérez Cruz aporta matices de alegría y llanto, por la película desfila una España que, ochenta años después de la que se cuenta en el relato, aparece ante nosotros reflejada en el espejo que, por deformante, nos devuelve imágenes aún hoy presentes.


Y, en España, ya saben, hay toros, que se crían en las dehesas, se corren por las calles, se lidian en las plazas. La niña del relato, una criatura de enormes ojos que se comen la pantalla y el mundo, arrancada a su padre -torero postrado por un toro traidor- y en manos de una madrastra subyugante y perversa, acaba, ya adolescente, rescatada de la muerte por una cuadrilla de enanos toreros hasta, que vestida de luces, indulta al toro del destino y sucumbe a una manzana envenenada.

Más allá de dobles o triples lecturas que algunos se han apresurado a hacer, “Blancanieves” es un prodigioso ejercicio de estilo envuelto en orfebrería con quilates de talento, sentido y sensibilidad a espuertas y en la que, además, todo aquello que tiene que ver con el toreo (y es mucho) se trata con una solidez de concepto, sin fisuras ni deslices, como pocas veces se ha visto en pantalla.

Sí, los titiriteros del cine español, esos de los que tanto se mofan Ussía y los de su cuerda, esos a los que se les echan en cara recortadas subvenciones ( que no las haya para el toreo no debería implicar, como insisten muchos de los nuestros , la negación del esfuerzo, el talento y la capacidad de directores, guionistas, actores, actrices, técnicos…) han vuelto a dejarles retratados en su demagogia y con el culo al aire y olé.
P.M.


Trailer de la película "Blancanieves"
de Pablo Berger